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Plancha inalámbrica: cómo funciona y cuándo vale la pena

Una plancha inalámbrica es, en pocas palabras, una plancha con batería. En lugar de tomar corriente del enchufe, la guarda y la gasta. Eso cambia una sola cosa, pero cambia mucho: el peinado deja de depender del lugar.

Cómo funciona

La batería alimenta una resistencia que calienta las placas. En el caso de nuestra plancha de estilizado compacto, las placas son de cerámica, llegan a temperatura en 30 segundos y trabajan a 160, 180 o 200 grados. La carga se hace por USB y tarda unas 3 horas; con la carga completa funciona unos 30 minutos a 180 grados.

Ese dato, el de los 30 minutos, es el que hay que mirar con atención antes de comprar cualquier plancha sin cable.

Cuándo conviene

Conviene cuando el problema no es peinarse, sino volver a peinarse:

  • Sales temprano, el día se alarga y a media tarde el cabello ya no está como salió de casa.
  • Viajas y no quieres cargar una plancha de tocador, ni depender de dónde esté el contacto en el hotel.
  • Tienes una reunión, una cena o una foto y quieres cinco minutos de retoque sin buscar un enchufe.
  • El espejo de tu casa no está cerca de ningún contacto, que le pasa a más gente de la que parece.

Cuándo no conviene

Si acostumbras sesiones largas de peinado —una hora seguida, cabello muy largo y muy abundante— una plancha de batería se va a quedar corta. Treinta minutos por carga dan para mucho retoque y para un peinado normal, no para una sesión de salón.

Tampoco es un aparato para alisados químicos ni sustituye un tratamiento. Es una herramienta de calor, con lo bueno y lo malo que eso tiene.

Qué mirar antes de comprar

  • Tiempo de calentamiento. Si tarda más de un minuto, el «retoque rápido» deja de serlo.
  • Temperaturas. Que haya varias, y que la más baja sea realmente baja. No todo el cabello necesita 200 grados.
  • Autonomía real. Cuántos minutos de uso, no cuántas horas de espera.
  • Grosor y peso. Si no cabe en el bolso, vuelves a depender del enchufe de casa.
  • Cómo se carga. Por USB significa que la cargas con el mismo cable del teléfono.

Una rutina que funciona

La carga completa tarda unas 3 horas, así que lo más cómodo es dejarla cargando la noche anterior, como el teléfono. Por la mañana sale peinada de casa; la plancha va en el bolso y solo se usa si hace falta.

Y si usas calor con frecuencia, la otra mitad del trabajo es devolverle al cabello lo que el calor le quita: ahí entran el aceite capilar y la mascarilla reparadora.

Puedes ver todas las herramientas que funcionan sin enchufe en Peinado sin enchufe.